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La informalidad laboral es parte de nuestra cultura chicha

En nuestra realidad latinoamericana existe mucha informalidad y trabajo negro: un primer nivel de incumplimiento básico al contratar personal directamente es la no inclusión en planilla; en el Perú de cada cuatro trabajadores sólo uno está en planilla, persiste una constante informalidad laboral. Cuando aplicamos nexos con terceros el típico incumplimiento es la contratación de empresas ficticias; carentes de contenido.

De las estadísticas existentes sólo un cuarto del total de empresas a nivel nacional cumple parcialmente la regulación, esto es en función al volumen de la organización; a menor tamaño mayor nivel de incumplimiento, por ejemplo en una microempresa el 95% de trabajadores está fuera de planilla, es decir hay un 95% de informalidad; dentro de una empresa de 500 a más trabajadores la problemática bordea el 12% a 15%.

Algunas empresas debido a la actual crisis financiera han ingresado a un proceso de reestructuración, en ese contexto las leyes y los criterios del Ministerio de Trabajo son muy rígidos; prácticamente es imposible realizar un cese colectivo aprobado por el Misterio de Trabajo. Entonces se requiere una reforma normativa relacionada a las desvinculaciones por causas económicas, financieras y estructurales, donde los criterios actuales son verticales. Otra carencia podría ser la ausencia de incentivos a las buenas prácticas laborales. Hoy en día el Estado orienta sus normativas a sancionar y formalizar al sector empresarial; sin embargo no existen normas que promuevan e incentiven las buenas prácticas laborales, como la inversión en capacitación, que vuelve más productivo al trabajador e incide en el desarrollo de la organización. En Chile: una empresa que invierte en aquellos trabajadores que por si mismos no pueden financiar una capacitación recibe algunos beneficios como un mayor crédito fiscal. Por ejemplo: En la Sunat existen buenos contribuyentes; también debería aplicarse esta dinámica a los buenos empleadores; no supone dejar de pagar impuestos, sino brindar ciertas facilidades administrativas, por ejemplo: un plazo adicional para la presentación de contratos, rápida atención, etc.

El cambio debe empezar por un acuerdo nacional de fomento a los derechos laborales en el Consejo Nacional del Trabajo - CNT, donde trabajadores, empresarios y el Estado logren un consenso sobre políticas de base para progresivamente incorporar al personal en planilla, sin descuidar la educación, es decir lograr que la gente conozca sus derechos, algunas estrategias a considerar serían, campañas agresivas en publicidad, capacitación en gremios, ferias y lugares de numerosa asistencia o insertar en los cursos de educación secundaria clases de derecho laboral - propuesta de la OIT - porque el alumno cuando egrese será un empleado o un empleador.

Cuando surgen violaciones al derecho laboral, normalmente existen dos instancias para exigir su respeto: una primera vía es el Ministerio de trabajo, una instancia administrativa donde acude el trabajador para juntas de conciliación con el empleador, solicitar se efectúen visitas inspectivas al centro de labores o realizar una consulta; la segunda vía es la judicial. Estos son mecanismos heterónomos, es decir externos al trabajador, pero existen otros posiblemente más importantes y eficaces: Uno clásico, pero aún vigente es la presión colectiva a través de un sindicato; otro mecanismo distinto a los tradicionales es incidir sobre los Stakeholders de la empresa, como son clientes, proveedores, etc.: Una empresa peruana del rubro textil despidió a varios dirigentes sindicales, fruto de ese cese los dirigentes se contactaron con el Sindicato Internacional de Trabajadores del Textil, Vestuario y Cuero; ellos a su vez con los compradores de esta empresa exportadora; entonces los compradores decidieron venir al Perú, constatando y dando como válida la posición de los trabajadores, en consecuencia realizaron la siguiente exigencia: Si no se ajustan al derecho laboral dejaremos de comprarle. Este es un claro ejemplo de cómo el comercio internacional tiene un impacto positivo a favor de los trabajadores. Otro ejemplo, teniendo como caso a los usuarios: A la salida de un supermercado latinoamericano los trabajadores repartían a los clientes volantes con frases como:" Aquí no se respeta la CTS"; "en este supermercado no pagan las gratificaciones"; "nos hacen firmar en blanco", etc., en consecuencia el cliente recibe directamente este impacto. En suma, este nuevo mecanismo de autotutela lentamente viene generando mucha más eficiencia, por ser más directo y menos oneroso.

Hoy en día las mejores prácticas laborales se relacionan al control de proveedores, aspecto resaltado en las certificaciones internacionales conocidas como ISOS laborales. Una experiencia rescatable ofrece la Cámara de Comercio Americana del Perú - Amcham: ellos han formado la asociación de Buenos Empleadores (ABE), donde las empresas afiliadas se comprometen a cumplir con la legislación laboral, exigiendo progresivamente a sus proveedores limpieza laboral, si no esta empresa agrupada en ABE está obligada a dejar de contratar con dicho proveedor. En conclusión la ley establece normativas, pero algunas empresas no cumplen con los requisitos establecidos; en consecuencia surge el abuso.

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